Adventures of Orla: cómo hacer realidad un sueño restaurando un velero clásico

 

Cuando conocimos la historia de Emma y Sergei a través de las redes sociales, nos hizo especial ilusión por la constancia y la entrega que esta pareja de aventureros le ponen a lo que hacen.

Sergei, natural de Letonia y Emma, británica, son dos grandes aficionados del mar, afincados en el Reino Unido, que un día soñaron con tener su propio velero y disfrutar de su gran pasión, que es navegar.

El barco restaurado al que dedicamos este post es un Sparkman & Stephens Swan 40, construido en el año 1971 por el astillero Nautor.

Orla, nombre con el que Emma y Sergei han bautizado este precioso yate de vela de 12 metros de eslora, se encontraba en un muy mal estado en el momento en el que la pareja lo encontró, habiendo sufrido incluso hasta un incendio en parte de su interior.

A pesar de ello, y tras valorar el proyecto, Emma y Sergei decidieron poner en marcha su sueño y comenzar con los trabajos de restauración.

A través de su perfil de Instagram, hemos podido ver todo el proceso desde el comienzo y no ha podido ser más interesante.

 

 

Si quiere conocer cómo empezó todo el proceso de restauración del barco y remotorización y descubrir cómo luce ahora Orla, siga leyendo a continuación.

 

En septiembre de 2021 Emma y Sergei inauguraron su perfil de Instagram con esta publicación, donde nos presentaban al velero Orla, dando comienzo al proyecto, con mucho trabajo por delante.

 

 

¡Manos a la obra! El velero había permanecido parado durante varios años y antes de salir a navegar requería una importante reforma.

Dado que el presupuesto de la pareja era ajustado y ellos mismos iban a hacer los trabajos, decidieron planificar todo el proyecto listando todas las tareas y priorizando según orden de necesidad.

Según pudimos ver en uno de sus primeros posts, lo más urgente era quitar el viejo motor, instalar un motor marino nuevo, reemplazar los sistemas de salida y aspiración de agua, sustituir las jarcias más dañadas y reacondicionar el casco, el cual necesitaba una buena limpieza y renovación de los productos de protección tales como el gel antiincrustante (antifouling).

 

 

Tras esta primera valoración y planificación de tareas, llegó el momento del cambio del motor, una de las operaciones fundamentales, de la cual depende el óptimo rendimiento del barco.

El antiguo motor que portaba Orla se encontraba en un estado muy deteriorado. Tras estudiar varias opciones en el mercado, la pareja decidió contactar con el distribuidor Solé Diesel en su zona y adquirir un motor Solé MINI-29, de 27 cv.

Este modelo es uno de los iconos de la gama de motores Solé Diesel y uno de los más veteranos en el catálogo. Es un motor marino muy compacto, de inyección mecánica, con 3 cilindros A 3600 RPM, que ofrece un rendimiento fiable y de cuyo mantenimiento podemos decir es muy sencillo.

Está fabricado con motor bloque Mitsubishi y marinizado íntegramente en nuestra planta Solé, ubicada en Barcelona.

Sin duda, una gran elección, ideal para remotorizar veleros de estas características ya que, para facilitar el trabajo de sustitución de motor y adaptación del motor nuevo al espacio del motor anterior, se pueden adaptar nuestros soportes a medida para la remotorización, que evitan tener que realizar trabajos complejos y costosos de adaptación de la bancada. De este modo, el proceso de cambio de motor en el barco es mucho más sencillo y económico.

Una vez finalizado el trabajo de instalación del motor, todo el equipo propulsivo quedó funcionando con éxito, haciendo que Emma y Sergei estuvieran cada vez más cerca de ver cumplido su sueño.

 

 

 

Al mismo tiempo, en su perfil pudimos seguir el proceso de restauración del casco que comenzó con una dura labor de lijado. Emma no dudó en ponerse el mono de trabajo y dedicarse durante días al proceso de eliminación del antifoul antiguo.

A su vez, Sergei nos mostraba sus habilidades para trepar por los mástiles con el objetivo de revisar el aparejo y trabajar en los arreglos del spinnaker y su tangón.

También compartía los procesos de revisión y arreglo de los sistemas del timón y navegación.

Con el paso de los días, tras finalizar el lijado y limpieza del casco, procedieron a aplicar las capas de gel antifoul y pintura.

 

      

 

Gracias a esto y a los trabajos de reacondicionamiento de las luces de navegación y la actualización de LEDs, poco a poco, Orla dejaba atrás su aspecto desmejorado y comenzaba a tomar forma, convirtiéndose en la bella embarcación que es hoy en día.

 

Emma: “devolviendo lo viejo a la vida”.

 

Sin duda, lo que más nos asombró de Sergei y Emma fue su afán de superación, su ilusión y su polivalencia a la hora de realizar cualquier trabajo en su barco velero.

No sólo pudimos verlos llevando a cabo todos los complejos trabajos que hemos detallado, sino que también se dedicaron a coser velas y confeccionar bolsas con la propia tela de las velas viejas, limpiar todas las superficies, arreglar una gran variedad de accesorios tanto para el barco como para el motor, fabricar y soldar soluciones para el escape o la propulsión, reparar goteras o arreglar la teka de la cubierta, siempre bajo la supervisión de su perrita Golden Retriever, Raley, su gran compañera de aventuras.

Actualmente, Orla navega con éxito. Y, aunque todavía existen retoques y mejoras que hacer, Emma y Sergei ya disfrutan de sus travesías y se encuentran muy motivados para continuar con este bonito proyecto que tanto les satisface.

 

Desde aquí os damos las gracias por compartir con nosotros esta bonita historia y por supuesto, por confiar en los motores Solé Diesel para darle una nueva vida al velero Orla.

 

 

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